Te invito a retomar el camino.
Entre las sinalefas de la vida,
estrellas y versos
Observando desde la ventana el cariño.
El secreto que guarda la luna
que observa mis noches y deseos,
cómplice de llantos y alegrías,
hoy defiende a muerte un beso cálido.
El viento tibio de la noche
que acaricia el alma y el cuerpo,
que viaja al compás de mis versos,
te invita a concretar este encuentro.
Y yo te invito… por tu ser.
Cuando se detienen la horas,
cuando el tiempo deja de ser tiempo
es ahí cuando la piel aflora.
Y tú que me invitas… por mi alma.
Aguardando en calma por tus dedos
y las caricias que nacen cuando muere el orgullo.
He aquí mis versos anónimos
que todos ven, algunos sienten y pocos entienden,
igual que el amor que hoy anhelo
que todos miran, algunos creen y pocos comprenden.
Hoy te invito en el silencio
porque el amor no es de nadie sino de quién lo desea
el mundo parece colapsarse por ingenuo,
mas yo construyo otro al cual te invito.