sábado, 08 de abril de 2006
 



“Oigo el murmullo de las olas del mar, siento la espuma de las burbujas acariciando mi piel, y tus manos que camplacen a mis pies sin hacerme cosquillas, mmm...” -Alcanzo a decir mientras me sumerjo en el agua para mojar mi rostro y volver a salir suspirando.

Tus manos salen de no se donde y comienzan a subir por mis pies, agarras mis tobillos y los masajeas. Tus manos siguen trepando moviendo los dedos como si fueran arañas subiendo por mis piernas, agarrando mis carnes y músculos, apretando los muslos que tanto te gustan.

“Uhmm que rico cielo... “

Te digo mientras me dejo llevar por tus dedos trepadores y las burbujas tibias. Abro los ojos y ya no estás del otro lado del jacuzzi. Estás parado frente a mi, que sigo recostada y flotando. Te sostienes con tus manos en mis piernas y tus manos llegan hasta los labios mismos de mi cuquita. Sienten su tibieza, su suavidad de alga y vuelven a bajar por las piernas.

“Me haces temblar ji ji ji” - Dije riendo y suspirando nerviosa.

Mientras bajas por los muslos para sostenerme por las nalgas que aprietas, y se que te matan. Yo sonrio, aún con los ojos cerrados, sintiendo tus manos intento adivinar tu próximo movimiento.

Impulsando levemente mi cadera fuera del agua para ver mi Monte de Venus emerguir ante tu mirada. Lo besas y das un leve chuponcito a mi cuca medio sumergida.

“Mmm... aaah...” - Doy un gemido de sorpresa. Seguro que eso no me lo esperaba.

Te encantó escuchar mi gemido profundo y sentido, tanto que vuelves a hacerlo y esta vez lames y chupas varias veces antes de dejarme hundir entre las burbujas de nuevo. Y mientras se hunde mi cadera lentamente en el agua tibia del jacazzi, tu verga erecta roza los labios de mi vulva, eso me hace abrir los ojos me relamo el vino de los labios.

“Quieres más vino, amor... lo quieres de mis labios?” - Me dices adivinando mis pensamientos, mi mirada lo decía todo.

Tomas tu copa, bebes un pequeño sorbo, la dejas, te acercas a mis labios... (siento tu verga que se hunde un poquito más en mi cuca)... te inclinas lento, rozas mis labios, pegas los tuyos mojados de vino, sientes mi labios temblar. Todo mi cuerpo tiembla. Sientes el temblor entre los labios de mi vulva, se contrae tu pene, con eso penetra todo en mi resbalosa cuca y ahora eres tú el que tiembla y se estremece, cerrando los ojos.

“Sabe más rico el vino en tus labios” - Digo mientras te los chupo queriendo más, como si fueran de caramelo mmm, pongo mis brazos en tu cuello y con las piernas en el agua te abrazo la cadera.

Siento que te trago con el beso de mi boca y la vagina al mismo tiempo. Totalmente hundido en mi, te estremeces, se impulsan tus caderas hacia mi como succionadas. Mis manos acarician tu espalda y tus nalgas.

Mi cuerpo flotando, sostenido por tus manos, brazos, burbujas alrededor y tu verga que me penetra profunda y deliciosa. Nuestros labios que no se separan.

“Me siento total y absolutamente pertenecido a ti” - Dices en un profundo suspiro. Y somos dos lo que suspiran.

Se vuelven a impulsar tus caderas hacia afuera y hacia adentro. Mis tetas te acarician y se clavan en tu pecho, vuelvo a asaltarte los labios con besos que envuelven.

“Me encanta besarte” -Murmuré entre besos.

“A mi me encantas tú, tu cuerpo de diosa, de sirena, de ninfa” - Dijiste mientras me penetrabas rico y suavecito.

Las burbujas tenía un efecto afrodisíaco en nosotros. De pronto sentí una ola de escalofrios que me invadía. Me aferré más a tu cuello y con mis piernas te presioné hacia mi. Quería que acabaras conmigo, estaba a punto de llegar al climax. En ese mismo instante tus manos apretaron con fuerza mis nalgas, tus embestidas tenían un ritmo delicioso, no podía apartarme de tus labios, recuerdo que te mordí fuerte justo antes de que ambos suspiráramos acabando en un mágico orgasmo lleno de estrellas.

Recuperando el aliento te dije:

“Amor... me acompañas a mi casa?” - Susurrándote al oido.

“Es cierto amorcito, mañana te vas y debes dormir temprano, vamos” - Me tomaste de la mano, me ayudaste a secar con caricias tiernas, a vestir con muchísima dulzura y a salir de tu casa. Manejaste mi carro hasta mi casa, cuando llegamos te pedí un taxi. Justo antes de irte en un beso casi tierno, casi romántico, nos dijimos buenas noches.




http://elkaos.bubok.com

Tags: www.jpeurobroker.com

Publicado por Desconocido @ 22:06  | Eróticos
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Laralays
lunes, 10 de abril de 2006 | 0:45
Realmente hermoso