jueves, 23 de marzo de 2006
¡Avanza el mundo! ¿Hacia dónde? ¡Gira el planeta!, ¿Hacia cuál destino? ¿Cuál es el destino final del hombre? ¿Será la experiencia del actual sistema la que lo catapulte o será necesario virar en 180 grados el rumbo? ¿Es la enseñanza universitaria el más precioso dechado de la humanidad, o la soberbia de su avaricia le ha envanecido equivocándole de camino? ¿Tiene tope la moral del hombre? ¿Qué es aquello que realmente le ofende y cuál es realmente su esfuerzo más puro? ¿Cuál es el nivel del pensamiento del colectivo humano?
Sería interesante precisar en una esfera pequeña el actual pensamiento de cada hombre con niveles de oscuridad y luz que estos irradien, para determinar el estado lumínico o la ignorancia del mundo. Un atisbo al desarrollo del orbe es la rauda repuesta de soslayo a nuestras inquietudes. ¿No es desesperanzas, miserias, hambres, engaños políticos, mafias estatales, contubernios reprobables, lo que trasciende en el actual desarrollo del deleznable bloque humano?
¿Existe algún porcentaje estatal o “profesional” importante que brinde servicio desinteresado al ser humano? ¿Qué delitos esconde cada cual detrás de su prominente “poder” y supuesto “saber”? ¿Por la Humanidad, se brilla o se entenebrece? Es indudable que una mente superior a la humana ha planteado en su devenir esta experiencia con propósitos confusos para el hombre, pero ciertamente claros y definidos para Aquél que hurga y conoce lo más secreto y profundo. Aquello que al hombre parece lejano, en realidad ya ha sido discernido por la Mente Colosal del Gran Ser que todo lo compenetra omnipresentemente a la espera de satisfacer sus deseos más amorosos e inverosímiles como en realidad se manifiesta en la biodiversidad, por ejemplo, terrestre, que en lugar de iluminarle, muchas veces ciega el universo o espacio mental del hombre, quien no concibe pensamientos de amor, proceso poco desarrollado que requiere reflexión. ¡Amemos con el pensamiento! “¡Amarás a Dios con toda tu mente!”
Está escrito en los anales de la verdadera historia humana que para “crear” algo se requiere “creerlo”. De manera que estamos llamados a iluminar mentalmente el proceso humano visualizando un mundo feliz en Común Unidad. Es necesario que nuestros pensamientos iluminen a la Humanidad sin reproches; el amor comprende y actúa en servicio y beneficio de todo y todos, porque en su crecimiento entiende que aquello que para otros es “demás”, para él es “suyo” o “su responsabilidad” en la Unidad. Lo aparente y lo diverso tienen su motivo o razón de ser en el amor de Aquél que en su propio devenir lo manifiesta.
Alistemos, pues, nuestras maletas mentales para crecer en la verdad irradiando nuestro hábitat. Basta dejar fluir sentimientos puros, luces que contengan los rayos del arco iris, que vayan limpiando ya los grandes nubarrones del propio desprecio humano a sus verdaderas posibilidades de manifestar la Luz del Amor, cuyos rayos fluyendo del sol de su propio corazón empiecen y terminen por iluminarlo todo totalmente.
¿Hacia dónde va la Humanidad? ¡Hacia dónde dirijas tus pensamientos! ¡Gire el mundo hacia la verdad, con el impulso mental de cada uno! Para que la actual vorágine social deje de caminar por eternos precipicios hagamos una ronda mental universal tomados todos de las manos – imagínenlo - con un solo objetivo: ¡Despertar!

Publicado por Desconocido @ 0:08  | Actualidad
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