¡Presentes! ¡Porciones y porciones de PRESENTES! Y a veces, una ducha de regalos es mejor que una tormenta de hombres. Pero después del juego, pienso que voy a elegir lo que hago y cómo vivo.
Me pregunto si hay helado en el refrigerador.
Estoy espantosamente nerviosa cuando me entrevisto con nueva gente, especialmente en persona, sin embargo, este hombre de ojos aceituna era absolutamente caliente, abundante e histericamente divertido. Y teníamos mucho en campo común. Admiré su principio y lo pensé original. Admiré su piel sin botones y su voz de otras ciudades. Sabía incluso cómo cocer al horno la crema batida perfecta.
La muchacha con la voz de un ángel pero de una opinión del diablo. Usted no deseará cruzar su trayectoria de la manera incorrecta... o usted sentirá su cólera. La señora con los pechos para impresionar.
Un sobreviviente, un loco. Un muchacho loco indignante loco siempre hacia fuera para la diversión y le conseguirá para su deleite y para sí, para nadie, para él.
Admiro su presente, su origen y principio. Tengo helado en el refrigerador, y lo lamo. Y pienso que gustaré de explorar su cuerpo sabiendo que jamas encontraré su final. El diablo es el angel, y la muchacha su piel, su gesto, sin trayectoria.
Amo el gesto que me habla, sus testículos o sin, su voz que no conozco, su boton que desabrocho para oler su miel, su nervio, su principio sin fin, si fin sin principio porque no hay origen, no hay meta, no hay trazado alguno.
Un helado en el refrigerador. Un boton en su camisa. Fuego en mi piel. Miel en mi fuego y su presencia invisible. El loco del texto que dibuja interrogantes, el angel que se apodera de mi diablo. El silencio del refrigerador en la ducha mientras mi ropa mojada se mira a si misma para hallarle en mi cama.
Y su hombria sudando en sus testículos.
Y mi sonrisa secando su piel.
Y su locura rompiendo mis moldes, tampoco los suyos, con ojos color aceituna, desvistiendo de razón mis pechos grandes, y mis olvidos constantes.
La muchacha con voz de ángel escucha con voz invisible la piel que no goza, gozando palabras que cruzan su mente y se deslizan como un diablo fuera de su jaula.
Sus pechos grandes. Su refrigerador sin helado. Su silencio acariciado por la brisa de una mañana de verano.
http://elkaos.bubok.com Tags: JP Sánchez, sexo, sex, follar, coger, incesto