martes, 14 de marzo de 2006
Hoy por fin conseguí madrugar,
pesaban tanto los sueños
que optaron un cuerpo vivo y un cuerpo muerto
antes de que se me evaporen
como polen de dinamita.



Habré de conjurarlos: parte insólita
y parte de indiferencia...
crónicamente un cubo para los desperdicios
almíbar en el torácico destino.



Lo irreductible indiferente
se paga con denarios, esta forma de hablar
le hace a los chopos y a las coníferas
¡pero ábrete, corazón, no hay nada en el universo
capaz de enjugarte la cara!



Después de los partes necrosófitos
el aire ventricular será una cura,
una pandemia,
una pose,
aprenderás a hacer crucigramas en inglés
debajo de los pubis vírgenes...
las eurorabias duelen en el costado,
lo pseudopútrido vacila.



Yo quería cantar una canción de cuna
para ranas ingenuas,
sabes que haré con el café trocitos de meteoros,
¿sabes qué haré con el café?



un recinto para las bestias
y los átomos,
yo tengo ritmo,
sigo el dictado del viento: aúlla, aúlla,
¿sabes qué haré con el café?
¿y por qué lo repites?
¿y por qué te fijas en esa coma?
¿y por qué así?
¿y por qué no?
un asta de indiferencia,
un hasta inconmensurable,
estuvimos todo el tiempo cogidos de la mano,
se adentraron en la mano.



Iconos de gangrena rezan ahora en el ataud,
silba el acierto,
silba el foso que descuartiza,
adolezco de esta lengua de plomo
pero te juro que dentro tengo un lago,
una vasta extensión para entregarle al chundachunda,
una engañifa para los tetrapléjicos,



un dios de utilidades...
esta no sale del desdén...
esta no sale de



este bordar los tanatorios,
este aguazulaguamarina
este velar al más allá,
este insomnio en el vientre de las flores,
este agujero en las palabras,
esta nada, anda, Lázaro, sé tú mi amante,
este redoble de crisantemos,
esta dilación en la nariz,
esta pobre tristeza,
este asunto,
este estado de circunvalación contra las margaritas,
este traje de Ofelia, esta postura, este signo,



este destino de panoplia,
esta llave humeante,
este beso en los labios...
préstame tres monedas...
sabes que harán piras con tus extremidades,
enciérrate aquí, cal y canto,
podrías bajar a la calle e incrustarle tiras de carne al caminar,
donante serías pues, entrelunática y materia, máteramábilis:
postérganos.

Publicado por Desconocido @ 21:45
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Comentarios
Publicado por Birukita
jueves, 16 de marzo de 2006 | 12:18
Barroco bien armado este escrito.
Muy bueno, gracias por compartir