Cuando te pienso, la vida se llena de mil colores, la ilusión es la muestra de mis emociones, mi corazón late de dicha al saberte de mí y solo de mí...
Cuando sueño contigo, amanezco radiante, sonrío enamorada al saber que las distancias se acortan cuando el día desaparece en las montañas...
Dondequiera que esté pienso en ti y en todo lo que es parte de ti, en lo suave de tus rizos, que acaricio con infinito afecto, tu sonrisa que me llena de alegría, tu risa que es una cascada de ternura que lava mi alma con el pasar de los días; tus formas esculpidas en piel viva, esa piel morena que me hace delirar de deseo a todas horas; lo perfecto de tus senos y el aroma de tu sexo son mis ansias cada mañana, atardecer, anochecer y madrugada...
Mi tentación es tu cuerpo, esa sensualidad que esbozas con cada mirada, esa pasión que desbordas cuando me rozas, cuando erizas mi piel con tu piel, esa excitación que siento cuando me acaricias deseosa, cuando mis senos se erizan en tus labios y me besas con pasión, esa locura que nos domina en una cama donde la única regla es estar sin ropas...
Tu desnudez en mi lecho es lo que pido cada noche, poder tocarte como la primera de infinitas noches, con mi boca posada suavemente sobre tu pecho, jugueteando con tus ya erectos pezones; esa sensación de excitación al sentir como mis labios desean tu sexo, esa húmeda selva, esa perla perdida; esa delicada flor que espera sólo por mí, para que sea yo su exploradora incansable, aquella que descubra recónditos rincones, llegando al cauce de tu torrente de pasión ese cauce que desemboca en mis labios cuando el orgasmo alcanza tu cuerpo y sudorosa descansas mientras yo bebo, me alimento y disfruto de tu sexo...
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